Los acumuladores deben ser equivalentes o sobrepasar la capacidad de la batería original, de lo contrario presentarán mal funcionamiento y un tiempo de vida muy corto.
Si el acumulador tiene una capacidad considerablemente menor a la del equipo original es probable que no pueda arrancar el motor en temperaturas bajas. También puede dificultar el arranque de algunos motores de alta compresión cuando están calientes. Esta condición exige una corriente de giro similar a la requerida en bajas temperaturas.

Un acumulador con más potencia eléctrica que el original proporciona un factor elevado de seguridad y un tiempo de servicio prolongado.

Si la demanda eléctrica del vehículo se incrementa por la adicción de accesorios se requerirá un alternador o un generador más grande, con el fin de obtener más corriente eléctrica a bajas velocidades y mejorar el rendimiento del acumulador.

Un acumulador debe tener el mismo voltaje y polaridad del original. Asegúrese de que sus dimensiones coincidan con el área dispuesta dentro del motor y que sea compatible con el sujetador del mismo. Si es más alto que el acumulador original observe que las terminales superiores tengan un espacio de por lo menos 19 mm (3/4”) con respecto al cofre. Para asegurar un ajuste perfecto, el acumulador debe tener el mismo tamaño de grupo BCI que el equipo original. 2 ¡Evite riesgos!

Los acumuladores contiene ácido sulfúrico y producen mezcla explosivas de gases de hidrógeno y oxígeno. En la autodescargase genera gas hidrógeno aun cuando el acumulador no esté en operación, por ello es importante que deje en manos de un experto el manejo de estos productos.

Mantenga cualquier chispa, flama o cigarrillo encendido lejos de los acumuladores.

Tenga precaución cuando trabaje con herramientas metálicas o conductores para evitar cortocircuitos y chispas.

En caso de que usted decida revisar su acumulador, siempre use equipo de protección para los ojos, la cara y las manos.


Fuente: profeco.gob.mx